AZUL –NARANJA
El pasado miércoles
30 de noviembre La Ceja celebró la alborada a su propia manera, un arrebol
literario donde se dieron cita unos 60 amantes de este arte. Una hermosa velada
de escritura en palabras, acompañada de un poco de dulce música y una pisca de
excelente teatro. “Solar de palabras: La Ceja Escribe con voz”, evento organizado
por el grupo de escritura creativa Azul-Naranja y que se llevó a cabo en el salón Samuel Bernal,
tenía como objetivo crear un puente entre el olvidado y agradable solar con los
que disfrutan ordenando letras y palabras que hace varios año se solía realizar
y ensalzar este bello quehacer casi marginado en la cultura del pueblo. Durante
cuatro horas, en sus propias voces, unos 35 escritores narraron sus historias, sacaron
de órbita y mantuvieron flotando en las nubes con sus hermosas tonadas a los asistentes.
Una velada cargada
de sorpresas donde los protagonista y celebrados, que eran los mismos,
demostraron que en La Ceja existen procesos culturales más allá de los
protagonismos institucionales, que con la humildad y amistad que debe
caracterizar al arte dan grandes pasos que no atropellan a los demás y abren
puertas a una esperanza que se hace certeza que: EN LA CEJA HAY CON QUE, CON
QUIEN Y HAY PARA MUCHO. Hay que descubrir a todos aquellos se hallan escondidos
en los rincones del arte.
Sin embargo, como
es regla, este suceso no debe ser eximido
de una amplia reflexión que nos conduzca a pensar la cultura en nuestra
región más allá de un contexto exclusivo y cerrado, donde el arte es dejado a
unos cuantos participes que dotados de ciertas características personales y
sociales pueden sobresalir en este medio. El arte es posible no sólo como el
esfuerzo de unos románticos sino como un movimiento social que, exorcizado de
las vanidades y egoísmos personales, promueva la memoria de los que ya se
fueron o tienen su cabeza encanecida, el desarrollo del potencial de una
juventud curiosa y llena de motivos para creer, crear y trabajar.
Al mejor estilo de
los grandes movimientos artísticos, La Ceja propone un nuevo movimiento, uno
tan complejo e incluyente que va desde el azul hasta el naranja, que no
distingue entre unos y otros, y que abarca desde la poesía, pasando por el
cuento y la crónica, hasta la crítica misma. La invitación de este grupo, es
pues, trabajar en gremio por un mejor ahora y impresionante mañana; donde desde
las letras se genere una nueva conciencia y una nueva órbita en la que todos
podamos girar sin asperezas y sin hacerle daño a nadie, siempre avanzando y
construyendo, yendo al pasado pero sólo conmemorar, ver y aprender.
Queda pendiente la
memoria de este evento que espera hacer una buena recopilación de lo que es la
literatura cejeña del momento y para la cual este pequeño grupo Azul-Naranja
anda buscando recursos para llevar a cabo. Queda pendiente para la comunidad
cejeña pensarse, qué es lo que queremos de nuestra cultura y hacia dónde vamos,
cómo queremos que nuestro municipio sea recordado, qué momento estamos viviendo
y cuáles son las acciones que como colectivo humano vamos a emprender como
sujetos libres y participativos. Queda pendiente para todos nosotros el deber
de hacer, conocer, desarrollar, mostrar y exportar nuestros talentos como sello
de identidad, como comunidad activa libre de lo terrenal. Queda pues en
nuestros sueños despegar a otras órbitas, salirnos de la actual que nos consume
en una rivalidad injustificada la cual debemos dejar de trascender para que el
arte y la cultura sean actividades colectivas que nos permitan ser y antes que
nada dejar ser.
